Práctica con el mazo físico
Teoría · Universo Tarot Marzara
Leer al Derecho, Barajar con Conciencia
Hace 33 años que leo Tarot, y desde entonces trabajo con los Arcanos Mayores al derecho. No es capricho: para mí, en las 78 cartas ya está todo —luz y sombra, lo lindo y lo feo, aciertos y desafíos. La dualidad entera vive ahí. Por eso, no necesito girar una carta para que aparezca un matiz “negativo”: ya existe en el sistema mismo.
Sobre las cartas invertidas
Respeto a quien lee invertidas: es válido y tradicional en muchas escuelas. Pero mi filosofía es otra. Lo comparo con la astrología: cuando un astrólogo levanta una carta natal o anual, no “da vuelta” los planetas; los ubica. Lo que cambia es dónde están y cómo dialogan entre sí. Con el Tarot me pasa igual: importa la posición de la carta y su relación con las demás, no si aparece física o gráficamente invertida.
Cómo barajo entre consultantes
Entre persona y persona limpio el espacio y barajo con intención. Mi forma preferida, sobre todo con mazos grandes, es:
Tomo el mazo (a veces en partes).
Abro en abanico sobre la mesa.
Recojo alternando: voy tomando cartas del abanico una arriba de otra, alternadas, para romper cualquier “pegoteo” de grupos que suelen quedar cuando uno solo sube y baja las cartas en la mano.
Este método mueve verdaderamente las cartas y me garantiza mezclado parejo sin depender del “subir y bajar” clásico (que muchas veces solo cambia el orden, pero no desarma bloques que siempre quedan juntos).
Si querés leer invertidas (mi propuesta práctica)
Si tu estilo sí incluye invertidas y buscás que aparezcan de forma justa y azarosa, entonces la técnica de mezclado importa muchísimo. Lo que yo sugiero, por experiencia, es:
Vaciá el mazo sobre la mesa, con todas las cartas boca abajo.
Con ambas manos, mezclá en círculos amplios (como si dibujaras un remolino) o con un movimiento de ∞ (infinito): subí, bajá, cruzá, deslizá.
Dejá que algunas cartas roten naturalmente durante ese vaivén; no fuerces, pero permití el giro.
Reuní el mazo, cortá en dos o tres con calma, y volvé a unir.
¿Por qué insisto? Porque el barajado estándar “en las manos” —subiendo y bajando— no asegura el giro: las que estaban derechas seguirán derechas y las invertidas seguirán invertidas, solo cambian de lugar. En cambio, la mezcla circular o en infinito sí permite que unas queden al derecho y otras al revés de manera orgánica.
Otras formas válidas de mezclar
Barajado “a lo póker” (riffle shuffle): dividir en dos y entrelazar. Mezcla muy bien. Solo recordá que, según cómo lo hagas, podés generar zonas donde un bloque queda más propenso a girarse y otro no tanto. Nada malo: sé consciente y usalo a tu favor si tu lectura incluye invertidas.
Mi elección personal
En mi mesa leo todo al derecho. No por negar la tradición, sino porque confío en la riqueza completa del sistema: con 22 Mayores (o con los 78), ya está todo dicho si sabés mirar la trama, la ubicación y el diálogo entre cartas. Para mí, el sentido no nace de girar la imagen, sino de dónde quedó y con quién conversa.
Sobre los reversos
Hay quien prefiere reversos simétricos para “ocultar” si una carta viene al revés. Está bien. Mi estética va por otro lado: busco reversos que sean obra en sí mismos, que eleven el acto de barajar. Como leo al derecho, no necesito esconder la orientación. Quiero que cada barajada sea un gesto sagrado y bello.
En síntesis (para el lector del mazo)
¿Invertidas? Válidas si son tu camino. En el mío, no las uso.
Si las usás, mezclá en círculo o en ∞ sobre la mesa para asegurar giros honestos.
Si no las usás, abrí en abanico y alterná al recoger: rompe bloques y mezcla de verdad.
Pensá en astrología: no hay planeta “al revés”; hay posiciones y relaciones. En Tarot, igual: la historia surge de la ubicación y el vínculo entre cartas.
Este es mi método, mi experiencia y mi voz. Si te sirve, tomalo; si no, transformalo. El Tarot es un lenguaje vivo: cuando lo barajamos con conciencia, él nos baraja el alma con amor.
Profesor Marcelo Dentone Caubarrere
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